
Bienvenidos al Diario de Daniela
12 de mayo de 2009
Pérdida

23 de abril de 2009
15 de abril de 2009
¿Maternidad?

Había pasado más de dos años desde que Daniela sintió el deseo de ser madre, deseo que por su parte era la culminación de aquel amor ciego. Su deseo era sincero, honesto, engendrar una nueva vida en su ser al que poder brindar lo mejor que de ella había en su interior y guiar los pasos de esa criatura hasta que sus alas pudiesen volar. Pero ese bebé no llegaba y pasado un año de intentos recurrieron a manos expertas. Daniela se sometió a numerosas pruebas de infertilidad y todo estaba bien pero ese instante no llegaba. Daniela se angustió, se sentía triste y quizás se refugió en esa tristeza sin darse cuenta de que la persona que la acompañaba en este nuevo camino no sentía las mismas ilusiones que ella tenía. Él empezó a distanciarse de ella, apenas le hablaba, su frialdad se hizo extrema en esos instantes, poco a poco la fue apartando de su vida aunque meses antes ya lo había empezado hacer, meses... quizás mucho tiempo atrás pero Daniela no era consciente de lo que ocurría a su alrededor. El amor ciego por aquella persona y su esperanza puesta en su próxima maternidad la cegaron totalmente ante la verdadera realidad. En esos meses previos él siempre estuvo con ella, siempre la acompañó a todas las pruebas e incluso cínicamente parecía interesarse por lo que ocurría, parecía que también deseaba ser padre y ponía los medios pero en su interior ya estaba elaborando su plan, su estrategia definitiva para desterrar de por vida a Daniela plan que llevó a cabo aquel agosto de 2004.
A Daniela lo que más le dolió no fue el hecho de que no pudiera llegar a tener ese bebé, no le importaba que en su vida no hubieran hijos porque por encima de todo estaba ese amor ciego, él era su mundo y un simple abrazo suyo su felicidad. Daniela se hundió por completo el día en que su vida por segundos cambió para siempre, en un abrir y cerrar de ojos todo desapareció y ni siquiera había tenido tiempo para pensar ni para reaccionar que hacer con su vida. Mientras esa persona tuvo todo el tiempo del mundo para pensar, como quería que fuera su nueva vida, que planes tenía para ésta y en esos planes Daniela ya no entraba. Ella no había pensado en nada inmediato y su vida se derrumbó como un castillo de naipes. Pero en el fondo lo que rompió verdaderamente su alma es como pudo durante todo aquel tiempo actuar ante algo que no era meramente trivial, fue la paternidad un juego más, nunca lo sabrá pero si que le dejaron claro que durante todo aquel tiempo había actuado, el engaño, la traición fueron la tumba en vida de Daniela.
9 de abril de 2009
Amor ciego

En cada llamada de apoyo y ánimo que recibía habían palabras que a ella le dolían en lo más profundo de su ser.
Alguien, una amiga en particular le hizo una descripción un tanto tétrica de aquel personaje, para aquella amiga era un ser espectral como de otro mundo con una frialdad que sorprendía, sarcástico y cínico pero Daniela no podía creer lo que estaban oyendo sus oídos, no era cierto, no era así la persona con la que había compartido tantos años, simplemente se lo decían para que entrara en rabia para que del amor pudiera traspasar a la frontera del odio. Pero Daniela aunque solamente fuera por un instante para poder quitarse aquel dolor le era imposible flanquear la pequeña distancia que separa el amor del odio.
Los meses con su psicoterapeuta no habían hecho más que avanzar y Daniela seguía siendo hermética y parca en palabras. Poco a poco a raíz de aquellos comentarios fue entablando una conversación más fluida con él. Le sorprendían y molestaban aquellos comentarios y preguntaba como los demás lo podían ver así y ella no. Con el tiempo y con la ayuda de su psicoterapeuta tuvo que dar la razón a sus amigos, qué ciega había sido durante tantos años, como podía haberla cegado el amor de aquella manera. Con el tiempo Daniela se dio cuenta que el último año que compartió con él había sido como él realmente era, frío y calculador quizás como aquel personaje espectral que su amiga describía. Siempre había sido así, siempre con los demás pero mientras supuestamente la quería una máscara protegía su verdadera identidad en el momento en que la despreció fue cuando se mostró como realmente era. Cómo pudo actuar así, como pudo mantener un papel durante tanto tiempo, su misma frialdad y capacidad calculadora le permitió elaborar y maquinar su plan astuto jugando al mismo tiempo por lo que Daniela soñaba en aquel momento con su maternidad.
7 de abril de 2009
Adiós abril
19 de marzo de 2009
¿Primavera?

La primavera llegó y con ella un nuevo aroma a la ciudad, las flores y los árboles empezaron a florecer y brotar compulsivamente como si el invierno les hubiera tenido en un gran letargo pero ante los incipientes rayos del sol que incidía en toda la vegetación empezaron a brotar llenos de vida. Los días y su luz habían empezado a alargarse y cada vez se notaba que anochecía un poco más tarde.
Daniela siempre había notado los cambios de las estaciones y especialmente la primavera, había algo en la primavera quizás un aroma en el ambiente, algo especial que le hacía sentir viva. Cuando empezaba la primavera le encantaba pasear por las calles de su ciudad, cierto que la ciudad no era un lugar idóneo para captar toda la esencia de la naturaleza pero en sus parques ella notaba y sentía que había un nuevo renacer y le gustaba pasear y respirar hondo y quedarse para si aquel aroma que dificilmente podía describir. En su ser notaba que había llegado la primavera.
Pero con la llegada de esta primavera Daniela no sintió nada era como si el invierno se hubiera quedado en su corazón, como si el frío invierno no quisiera dejarla salir y sus días seguían siendo largos y tristes.
16 de febrero de 2009
El amor no depende del número de rosas que te regalen
De la misma manera que el día de San Valentín llegó así marchó. Daniela ni siquiera se percató del día que era aunque para ella ya había perdido todo su significado. No era entusiasta de celebrar ese día porque para Daniela habían otras fechas más importantes en su vida, fechas que no volvería a celebrar, días con los que no volvería a soñar.
